domingo, 16 de mayo de 2010

NO PERDER EL RUMBO

La despedida fue con un triunfo en un campeonato que se nos escapó. Siempre es bueno ganar, y más contra un rival al que desde el 2007 (5-3 con Troglio) no se vencía. Y reconforta ver que en la cancha el equipo terminó con siete jugadores de la cantera, la que por historia respaldó cualquier proyecto futbolístico rojo con final feliz. Por eso, y a pesar de la desilusión en la que todavía estamos sumergidos, hay que pensar bien el futuro. No perder el rumbo. Es que a pesar de todo se sumaron 68 puntos en la temporada, 29 más que la penosa campaña anterior. Entramos a la Sudamericana y si bien en el plantel habrá bajas y ventas, se nota que hay una buena base para seguir peleando los primeros puestos. Será clave la reunión de Menotti con Gallego, pero la CD también deberá tener su posición sobre la continuidad o no del Tolo. Si bien en lo personal todavía me dura la bronca por los cambios contra Argentinos, creo que el DT se ganó el derecho a seguir. Eso sí, habrá que marcarle bien las pautas y preguntarle temas puntuales. Por qué hubo tantas lesiones musculares. Por qué se fue Juan Amador Sánchez. Por qué se encapricha con jugadores que no rinden (Gandín) y hay que esperar hasta el último partido para que Mazzola juegue. Si queda todo aclarado, lo mejor estará por venir.

lunes, 10 de mayo de 2010

UN CHISTE DE GALLEGO

¿Cómo se puede explicar lo que pasó ayer en La Paternal? El equipo estaba jugando el mejor partido del torneo, ante un rival que peleaba por llegar a la punta. Era un paseo y el reencuentro del fútbol que nos gusta a todos los hinchas del Rojo. Además, con el empate de Estudiantes ante Central, el destino nos daba otra mínima chance de seguir con la ilusión del título. Pero no. Nuestro técnico se empecinó en seguir haciendo mal la cosas y cuando sacó a Núñez, metió a Vallés para marcar a Federico Domínguez. ¿No era mejor meter a Gracián o a Pato para seguir con el mismo sistema de juego? Increíble. De terror. Como que entre Godoy por Fredes. ¿Para qué? Y si bien hubo varias oportunidades para ponerse 4-1, 4-2 y hasta 4-3 que desperdiciaron los displicentes Piatti y Gandín, desde el banco la señal fue la de bancar el 3-1 pero dejándole al rival el control de la pelota. Con el descuento de Pavlovich, la cátedra indicaba que el empate estaba cerca y después... una derrota que cae de la misma manera, horrible, que las goleadas de la temporada anterior con Lanús (1-5), Estudiantes (1-5) y Banfield (0-5).

Digamos que el desarrollo del partido con Argentinos es comparable al Clausura que regalamos. Arrancamos tibios, nos recuperamos, pasamos al frente y caímos en un abismo que el propio Gallego nos metió. Sus errados pronósticos y sus declaraciones cambiantes no hicieron más que convulsionar el ambiente de un plantel que, está claro, ya mira de reojo al técnico. Sí, porque luego de más de un año no le dio al conjunto forma de tal y sus decisiones sobre un tema similar, nunca son iguales. Por ejemplo, sancionó a Patricio Rodríguez por su expulsión ante Racing y luego lo sacó del banco. Pero a Gandín, después de su roja ante Colón, le devolvió la titularidad como si nada hubiera pasado. O la semana pasada probó con Iván Pérez en las prácticas de fútbol, pero concentró al chico Suárez. Y eso que el primero de los nombrados la rompió en la Reserva contra Boca (6-0). Ahí parece que no hay comunicación con Menotti y Cayetano. ¿O no los quiere poner porque son del Selectivo y son mejores de algunos de los que tiene siempre como fija? Ahora es momento para mantener la tranquilidad y revisar todas estas cosas, porque hay que renovar el contrato del DT, que por estas horas ya perdió el crédito que tenía por el Apertura del 2002. La dirigencia tiene la pelota.

martes, 4 de mayo de 2010

FUE UN CAMPEON INTERINO

Sí, Independiente ya era el ganador del Clausura para todos aquellos que no conocen, o quieren desconocer, la historia del club. Desde esta columna siempre se dijo que en los puntos estábamos bárbaros, pero en el funcionamiento había muchas fallas. Todos aquellos que vimos ganar todo al Rojo, sabíamos que no estábamos en presencia de un gran conjunto. La mediocridad de nuestro fútbol, más que Estudiantes, Banfield y Vélez jugaban la Copa, nos puso arriba hasta un par de fechas atrás. Y cuando la taba se dio vuelta, no hubo muñeca adentro ni afuera de la cancha. Si bien las lesiones de Matheu, Busse y Martín Gómez resintieron a un plantel corto, no debe tomarse como excusa para este desgraciado momento. Es que si uno repasa el fixture, el torneo se perdió en casa ante San Lorenzo y Boca. Ambos clubes con técnicos interinos, pero que plantearon mejor los partidos que nuestro consagrado entrenador. Además, varios de los que se pusieron la roja, no le hicieron sentir al rival que peleaban el campeonato. No se entiende ese cambio de carácter en los muchachos, teniendo a esa masa alentando y que hasta impactó a Riquelme. No lograr el torneo no es fracaso porque se intentó. Pero sí queda la bronca de haber dejado pasar una gran oportunidad de dar una vuelta olímpica luego de casi ocho años. Si bien son los players los que deciden en la cancha, en momentos clave se notó la falta de jerarquía. Muchas veces el Tolo se empecinó en poner a Gandín, que ya dio todo en el Apertura pasado. O a Rodríguez pegado a la raya, cuando se necesita alguien que pida la pelota, haga la pausa y tenga la virtud de poner a un delantero cara a cara con el arquero rival. O, volver a tirar a Galeano al lateral teniendo a Vallés, quien conoce bien esa posición. Ahora el Tolo dice que para renovar su contrato tienen que cambiar varias cosas, cuando hace poco dijo que le gustaría dirigir en la Copa. La verdad, no se entiende. Como cabeza de grupo debería mantener la calma y darle ánimo a sus dirigidos para que sumen los seis puntos que faltan.